Regeneración Puebla

El periódico de las causas justas y el pueblo organizado

Borrador automático

La competencia es la función, responsabilidad u obligación que corresponde a alguien. En el gobierno, ésta limita lo que puede o no hacer un ente público; o, en pocas palabras, el catálogo de funciones, atribuciones y facultades que la Ley asigna a las agencias de gobierno. Por ello, la competencia de una autoridad limita el alcance de sus actos; ya sea por la materia (salud, educación, seguridad); por el ámbito territorial (todo el país, algún estado o municipio); o, en atención a su categoría en el sistema político (federal, estatal o municipal). Así, nuestro gobierno distribuye todas las funciones que la Constitución le encomienda en diferentes poderes y niveles (el Ejecutivo, Legislativo, Judicial[1]; y, el Federal, Estatal y Municipal) para cumplir con sus planes, metas y objetivos.

Con la anterior premisa en mente, ¿Qué le compete a las y los Diputados locales? En esta entrega, compartiré con ustedes qué hago como Diputada por el Distrito XXV del Estado de Puebla como un ejercicio de apertura respecto a las funciones del Poder Legislativo en el Estado de Puebla para fomentar la participación ciudadana.

 

El diccionario del sistema de información legislativa (SIL) define -a grandes rasgos- a un legislador o legisladora, como a la persona que produce leyes para la ordenación de la sociedad, cuya actividad principal es la presentación, creación, modificación, adición y derogación de las leyes.

 

La Constitución del Estado de Puebla, asigna como primera tarea de una Diputada o Diputado, la de informarse de la situación que gobierna la vida y los obstáculos que impiden el progreso de las y los poblanos. Lo anterior, con el objeto de que diseñe medidas que supriman dichos obstáculos y favorezcan el desarrollo de la riqueza pública, el buen gobierno y el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo. Aquellas medidas, a las que alude nuestra Constitución Estatal son las leyes y los decretos que el Congreso expide, reforma o deroga a través del proceso legislativo.

 

De lo anterior, podemos concluir que la tarea de las y los Diputados es la de definir las reglas que regulan cómo funciona nuestra sociedad (tanto sus habitantes como su gobierno) con base en las necesidades e intereses de quienes los eligieron sus representantes. Mi obligación es hacerte valer durante el proceso legislativo mediante el cual se producen las leyes que nos van a regir. Mi compromiso es aportar las mejores iniciativas para mejorar la vida pública de nuestro Estado y su gobernabilidad. Comparto el origen de la mayoría de poblanas y poblanos que es ajeno a la política y burocracia, por lo que me he esforzado por impulsar cambios para contar con un mejor gobierno: más eficiente y abierto; así como en encontrar respuestas a las necesidades que me manifiestan las y los poblanos que me visitan o escriben.

 

Para ello, he impulsado desde la creación de nuevas leyes como las que regulan los procesos por medio de los cuales cambia la administración del gobierno, para fortalecer la gobernabilidad del Estado; hasta la emisión de acuerdos muy específicos para atender demandas de comunidades afectadas por la emisión de permisos ilegales de actividades industriales en zonas habitacionales. El rango de acciones que un legislador o legisladora puede realizar conforme a su competencia es suficiente para encontrar solución a las necesidades tan diversas de nuestra sociedad; y mi misión como Diputada es explotarlas para representar de la manera más precisa, los intereses y necesidades de las y los poblanos.

 

Estimada lectora o lector, te invito a acercarte a las y los Diputados que te representan para diseñar leyes o decretos que reduzcan los obstáculos que no permiten el desarrollo de tu comunidad; que mejoren tu relación con las diferentes oficinas del gobierno y que fomenten el mejoramiento de nuestra sociedad. Las puertas de mi oficina siempre estarán abiertas.

 

En la próxima columna, estaremos conversando de la función del legislador con los órganos de gobierno y la ciudadanía. 

 

Síganse cuidando, usen cubre boca y nos leemos en la próxima.

 

Olga Lucía Romero Garci Crespo

@OlgaRomeroGC

[1] Existen organismos con autonomía reconocida en la Constitución, independientes al Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *